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Medusas: qué son y por qué forman plagas

Pueden ser seres fascinantes, pero también terroríficas. De lo que no cabe duda es de que las medusas no dejan indiferente a nadie. A pesar de ser un animal marino muy estudiado por numerosos campos científicos, la picadura de la medusa puede llegar a ser muy venenosa para el ser humano, por lo que en muchos casos enfrentarnos a una plaga de medusas en una zona de baño puede resultar peligroso.

Es por eso que su control en playas es importantísimo para obtener la bandera azul. Vamos a conocer un poco de información de las medusas.

Medusas bajo el mar
Medusas dejándose llevar por las corrientes marinas

¿Qué son?

Su nombre científico es Cnidaria Medusozoa, y a lo largo de la historia ha recibido numerosos nombres. Antiguamente algunas civilizaciones las consideraban lágrimas de mar, aunque hoy en día se conocen en muchos países como aguamalas o malaguas.

Pertenecen a la rama de los celentéreos y se pueden describir como animales de cuerpo gelatinoso en forma de bolsa del que prenden largos tentáculos repletos de células urticantes llamadas cnidocitos que utilizan para cazar a modo de red. Son animales carnívoros que se alimentan principalmente de plancton, crustáceos, peces pequeños o huevos de peces.

Las comunidades de medusas

Al parecer, la teoría más estudiada por la comunidad científica es que las medusas utilizan las corrientes oceánicas para nadar en su contra, y es así como consiguen agruparse en pequeñas comunidades llamadas colonias.

Suelen aparecer en las aguas con alto contenido en yodo, es decir, las más saladas, y suelen acercarse a las orillas de las playas cuando aumenta la temperatura del agua.

El aumento de sus poblaciones se debe a que sus principales depredadores (peces como atunes o salmones) están sufriendo una pesca descontrolada, lo que hace que las medusas vaguen libremente por el agua sin temer ser devoradas. Es más, si se establecen en una zona concreta del mar, sus depredadores no se acercarán para no exponer sus huevos y larvas a convertirse en su alimento.

Las plagas

En los últimos años se ha dejado notar una enorme proliferación de las colonias de medusas, por ejemplo, en el Mar Mediterráneo. Esto sucede especialmente en la época estival, cuando las temperaturas en esta zona del planeta se disparan y llegan a superar incluso los 40 grados.

Una plaga puede agrupar desde unas pocas medusas a cientos o incluso miles de ellas, como ha sucedido en zonas de las costas andaluzas, donde se detectó una plaga de medusas en Málaga, concretamente en La Axarquía, donde se retiraron más de 8 toneladas.

Pero no es la única zona, ya que algunos veranos hemos llegado a sufrir auténticas plagas de medusas en el Mediterráneo. Incluso en el Levante español se detectaron ejemplares de la venenosa carabela portuguesa.

Medusas blancas
Las colonias de medusas pueden llegar a estar formadas por cientos y miles de individuos.

Las causas de la aparición de estas plagas son, entre otras, el calentamiento global de los mares, la disminución de las lluvias en invierno, los vertidos de petróleo a los mares o la sobrepesca. Todas estas situaciones coinciden con la aparición de grandes bancos de medusas en nuestras playas, ya que propician un hábitat perfecto para su reproducción y supervivencia.

La presencia de estas plagas provoca importantes daños en el ecosistema, y sobre todo, también perjudica al sector del turismo.

La picadura de la medusa

El roce de sus tentáculos resulta dañino para nuestra piel y en algunas especies puede incluso llegar a causar la muerte al ser humano. Sin embargo, entre las diferentes especies, solo unas pocas suponen un verdadero peligro para las personas.

Las ortigas de mar, las avispas de mar, las conocidísimas carabelas portuguesas o las medusas melena de león pueden ser realmente mortíferas. Sin embargo, la picadura o el roce habitual de un tentáculo de medusas venenosas en humanos suele notarse por el dolor, la picazón y la erupción cutánea que se presenta durante algunas horas.

En cualquier caso, la sensibilidad a la picadura depende de cada persona, por lo que hay que tener en cuenta que muchos seres humanos pueden presentar reacciones alérgicas graves. Por eso también tienen un fuerte impacto en la actividad turística, y en muchos casos las playas se ven obligadas a cerrar para impedir posibles picaduras o perjuicios a los turistas o visitantes.

Plagas de medusas
Una medusa encontrada en la orilla del mar.

¿Qué hacer ante una picadura de medusa?

Es necesario conocer bien el estado de las playas que visitamos, especialmente en verano, y sobre todo, saber qué hacer en caso de haber sufrido picaduras de medusas.

  • En primer lugar, si tienes acceso a cualquier tipo de asistencia médica, no lo dudes. En las zonas de playa suele haber socorristas, y si no los hay, puedes llamar al Teléfono Único de Emergencias (112) o pedir a alguien que lo haga por ti. Los profesionales sanitarios son los más cualificados para ayudarte con el problema.
  • Para neutralizar el veneno, se puede aplicar alcohol durante unos 20-30 minutos.
  • Ahora bien, es importante limpiar la zona, pero para hacerlo no debes utilizar agua dulce, ya que en ese caso puedes romper las células urticantes. Lo ideal es utilizar suero fisiológico, pero si no dispones de él, el agua salada también es una opción.
  • En caso de que sobre la piel haya algún resto de tentáculo de la medusa, es importante retirarlo pero nunca con las manos, sino con unas pinzas.
  • Debemos aplicar frío durante al menos, 10 o 15 minutos.
  • Nunca restriegues con toallas o prendas de ropa la herida, esto solo hará que la irritación sea mayor.

El tratamiento de la picadura de medusa más habitual, además de estos pasos, es administrar un antihistamínico para la reacción y un analgésico para el dolor, pero esto debe ser algo que recete directamente un sanitario, ya que cada persona tiene unas necesidades diferentes.

Por ejemplo, las embarazadas deben tener cuidado con la cantidad de antihistamínicos que ingieren. A veces, también se aplican cremas con hidrocortisona durante los siguientes 5-7 días, pero hay que recordar que son medicamentos y por tanto deben ser recomendados por un profesional sanitario. En caso de que la picadura no mejore o empeore, lo mejor es acudir a un centro médico.

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