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Maíz: el dulce alimento de plagas

Es uno de los cultivos con más historia, y de hecho, hoy en día se cultiva en muchísimas zonas del mundo. Las multitudinarias aplicaciones del maíz a la gran mayoría de culturas gastronómicas del mundo ha hecho del fruto de esta planta un obligatorio en la mayoría de países.

Sin embargo, al igual que el resto de vegetales, su cultivo no está exento de la llegada de molestas plagas. Descubre cuáles afectan concretamente al maíz y lo más importante: cómo puedes evitarlas.

panochas
El maíz es un alimento muy versátil que se incluye como producto gastronómico de muchísimas culturas del mundo.

Origen americano

Primero vamos a conocer algunos aspectos de la planta. El nombre científico del maíz es zea mays, y de hecho, este nombre era el que utilizaban en su origen los indios nativos americanos. Su

significado es la conjunción entre los vocablos zeo y mahíz, palabras que significan respectivamente ‘vivir’ y ‘grano’, precisamente porque era la base de la alimentación de muchísimas personas.

En todo el continente americano se ha cultivado durante miles de años y, de hecho, no se sabe a ciencia cierta en qué parte de América pudo originarse. Sin embargo, en el resto del mundo habría que esperar al siglo XVI para conocer el sabor de este alimento.

Se introdujo en Europa tras la invasión española de este siglo, y desde entonces, se ha cultivado sin cesar en numerosos países. En España recibe diversos nombres como millo, mijo o panizo, entre otros, y desde luego es un ingrediente presente en numerosas recetas.

La planta del maíz

Su aplicación gastronómica es muy variada, ya que el maíz se utiliza tanto para realizar harinas como también se come crudo, endulzado, salteado, frito o a la brasa. Esto hace que sea un alimento muy versátil cuya planta sea muy preciada en cualquier zona del mundo.

La planta de la que proviene tiene un solo tallo y unas 20 hojas. Las espigas se forman en la parte superior y son las encargadas de proporcionar el polen que fecunda a la mazorca. Estas están compuesta por granos comestibles.

Las plantas tienen entre 1 y 2 metros de largo, aunque se han llegado a dar casos de plantas que alcanzan o superan los 3 metros de altura. Se cultiva en épocas cálidas, por lo que dependiendo del hemisferio del planeta en el que nos encontremos, se siembra en unos meses o en otros.

Es decir, en el Hemisferio Sur se siembra entre septiembre y diciembre y se cosecha entre marzo y agosto, mientras que en el Hemisferio Norte se siembra entre abril y mayo y la cosecha se recoge en septiembre. Todo depende de la cantidad de lluvias recogidas en el terreno y la temperatura de la zona.

plantas de maíz
El maíz se cultiva en la época estival de cada zona del mundo. Las plantas llegan a medir hasta 2 o 3 metros.

Las plagas del maíz

El maíz es un cereal muy apetitoso, y de hecho, te ofrecemos un dato que seguramente te sorprenderá: es el cereal con mayor producción a nivel mundial, superando a otros tan conocidos como el arroz o el trigo.

Esto se debe a su aporte nutritivo, considerado muy completo, y a su bajo coste y facilidad de cultivo. Además, se aprovecha tanto su fruto como sus tallos, estos últimos como alimento de algunos animales.

Y precisamente por todas estas razones el maíz es un cereal muy deseado por numerosos insectos que pueden llegar a formar plagas que atacan a las plantas si no son controladas. Estas son algunas de las más habituales:

  • Los gusanos son la principal plaga del maíz. Existen numerosos tipos, como el gusano blanco. Se alimenta de las raíces de la planta, ya que vive en el subsuelo. Se trata de pequeñas larvas de escarabajo que pueden realizar bastante daño al maíz. El gusano gris y el verde afectan también a los hojas y a los frutos, y suelen atacar en el momento más vulnerable para la planta, cuando comienza a nacer el maíz. Por su parte, el gusano cogollero provoca raspaduras en el follaje interno de la planta.
  • Como no podía ser menos, el maíz también tiene su pulgón. Causan verdaderos estragos en la hoja pero también en la espiga. De hecho, sus daños retrasan el crecimiento llegando a mermar la cosecha en un 30%. Miden unos 2 milímetros de largo y tienen un color azulado. Ocupan el interior de los cogollos de la planta.
  • Las chinches o mosquitos verdes son muy pequeños y, por tanto, difíciles de ver. Su presencia rara vez llama la atención, si no fuera porque la planta va enfermando y perdiendo hojas y fruto.
  • La araña roja es un ácaro que suele acudir en días con temperaturas bastante altas y sequía prolongada. Por eso, son perfectas aliadas de l crecimiento del maíz. Debe su nombre a su color rojo, y presenta una forma elíptica u ovalada. Deposita sus huevos en las hojas, que son transparentes y difíciles de ver. Los huevos eclosionan a partir de los 26ºC de temperatura después de unos 5 días. Notaremos su presencia por las manchas rojizas que aparecen en la planta, signo de deshidratación por la pérdida de la savia.
  • Los trips succionan la savia de la planta, lo que provoca que esta presente síntomas de deshidratación. El adulto mide aproximadamente un milímetro de largo y su color es gris oscuro. Se reproducen con mucha rapidez, ya que depositan sus huevos en el envés de las hojas y dan lugar a pequeñas ninfas a los 4 días. Daña profundamente el desarrollo de la planta.

Cómo eliminar las plagas del maíz

Panocha con plaga
El maíz tiene numerosas plagas como el trip, la araña roja, el pulgón o diferentes tipos de gusanos.

En los últimos años, las variedades del maíz más cultivadas son las que han resultado de un proceso de selección en busca del grano más dulce, por lo que el contenido en azúcares llama, si cabe, aún más poderosamente la atención de insectos no deseados.

Sin embargo, existen diferentes formas de acabar con las plagas del maíz. Nosotros te contamos cómo:

  1. Los insecticidas son la opción más recurrente. En muchos casos, como los que tratan la plaga del gusano cogollero, impiden que las enzimas vitales de estos insectos actúen con normalidad. Suelen tener un coste bastante asequible y unos niveles no muy elevados de toxicidad en humanos. Puedes encontrarlos en tiendas de fitosanitarios, jardinería, viveros y en algunos casos también en ferreterías.
  2. En los últimos años se están desarrollando insecticidas menos tóxicos con ingredientes principalmente naturales, como es el caso de algunos laboratorios como Basel. La base de sus productos son sustancias de origen natural sin perfumes, conservantes ni colorantes. Muchos de sus productos han obtenido el certificado de ‘libre de pesticidas’. 
  3. El pulgón, por otra parte, se puede prevenir fácilmente si no hacemos sufrir a la planta demasiado. Para ello, es importante que no tenga demasiado abono, que el riego sea el adecuado (ni demasiado con métodos como el riego a manta, ni muy poco) y que obtenga las horas de sol necesarias. Todo ello, además de mantener a la planta fuerte frente a agresiones externas, también propiciará la aparición de insectos beneficiosos como mariquitas o crisopas, su depredador.
  4. Si buscas algún remedio natural, el jabón potásico es una sustancia que no provoca daños a la planta ni a los seres humanos y que reblandece el exoesqueleto de muchos insectos provocando finalmente su muerte.
  5. Algunas plagas, cuando son muy vistosas, se pueden quitar manualmente, siempre y cuando sea una única planta la que se vea afectada. Una opción para prevenir la infestación de una planta a otra es intercalar cultivos o plantar las plantas de la misma especie separadas unas de otras. Así te será más fácil controlar el bicho cuando aparezca en la primera de ellas.
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